La marcha narcisista
Los fundamentalismos pululan en todo el mundo, un mundo que vive lo que el antropólogo Arjun Appadurai ha llamado una modernidad desbordada. En...
Que la sociedad conozca la verdad
Por mi esposa, mis hijas, mi nieta, mis hermanos, y por la memoria de mis padres. Por mis amigos. Por los asesinados en el atentado a la AMIA, por sus...
Guayaquil
Guayaquil está muy bonita. El tour (en bus rojo inglés de dos pisos) se inicia desde el sur del amigable malecón con sus paseos,...
OPS, Ecuador y las vacunas
La Organización Panamericana de la Salud presentó su análisis sobre América Latina, con los indicadores de servicios b&aac...
Crece en EE.UU. una fuerza antifascista
Un movimiento sin líderes visibles, reactivo a los supremacistas blancos y anticapitalista, recorre EE.UU. Desde que enfrentó a los raci...
La vitalidad del chavismo
Pasada la medianoche del domingo la edición digital del diario Clarín no decía una palabra sobre el resultado de las elecciones v...
Por qué el PSUV volvió a ganar en Venezuela
Las elecciones a gobernadores en Venezuela fueron un verdadero cimbronazo para las fuerzas de las derecha regional, que esperaban que se refrendaran l...
'Con mis hijos no te metas' o los vicios del gradualismo
Estar en contra de los derechos LGBTI no es una cuestión de opinión. Opinión es decir que el amarillo es el mejor color del mundo...
No más abuso sexual infantil
Lo sucedido a centenares de niños en las escuelas públicas y privadas del país es atroz. Y es aún más grave el sabe...
Abdalá, las marchas y la violencia contra mujeres y niñ@s
Hay tres episodios políticos viralizados en las redes que me han impactado por su capacidad de provocación y por la deleznable doble mor...


