A finales del 2019 volví a tener un departamento en Guayaquil, después de cinco años de ausencia. Iba y venía siempre, quedándome en la casa Cino Fabiani, donde mi hermano Arnaldo Gálvez. Regresé extasiado a entregarme a todos sus placeres, pero como de costumbre, ella tenía otros planes. Feliz día, Guayaquil de mis amores.Después de un lustro de fríoregresé a tu reino de concretoal dulce aroma del orín de tus veredasa la placidez de tus mañanas nubladasy tus tardes infernalesa ver esos jeans blancos que iluminan tus nochesjunto a ese hielo que te muerde con el whiskypara la mañana siguiente regar amor junto a un ceviche pero llegué a los picos de marzo y de abrila llorar lágrimas de sangre junto a hogueras de llanto y el trinar de dientesextrañaba el verbo rápidola respuesta inmediata, la solución sencillala radiografía certera, la verdad inequívocael diagnóstico incisivo, la receta del espírituel plato preciso, el verbo indomablela pitadera ensordecedora bajo la luz de las dos de la tardeel pago en efectivo, la plata en la manopero sobre todo y más que todoal sentimiento genuino de tu calor invencibleesta es mi oda para ti maldito seas, pueblo implacable de seres brutalesde aquí somos los que tumbamos las rejas cuando tocaron los ilegaleslos que les brindamos al mundo a Juliolos que convertimos la albacora en arte los creadores originales de la banderalos que besamos a nuestros hijos en piscinas de plástico sobre veredas hirvientessomos los que creemos que la vida solo está en la callenosotros somos nosotrossomos los que matamos por amor y por celoslos que comisionamos por medicinaslos que votamos por rateros de circo y telenovelalos que no amamos a quienes juzgamos distintospero son los únicos que saben y saben a algoy les pagamos lo menos posiblepara después observarlos con terror mientras escalan los murosaquí una mano lava la otray si no la lava, nos vamos a Miamiporque si la plata está afuera no hay quien nos agarresomos los que le pagamos a fiscales y juecesporque si no, no rueda la vainanuestros dioses son el sexo y la platapero así y todo te amo, como abuelita a su nieto asesinoeres todos los que se han ido y los que vendrán eres una actitud ante la vida y una resolución ante la muerteeres amanecer y ocasode aquí me sacan con los pies por delanteeres mi amor y mi dolor para siempreeres las cinco esquinas con Fegan y Eduardo alias la banderaeres filosofía criolla envuelta en volutas de mango y de cholaeres mi único ídolo y ya llevamos 200 añosenvueltos en la tarea infinitade ser cada vez más nosotros mismosporque como todo guayaco en su alma sabevenimos del esteroesa alma silentegénesis de todo lo propio, otrora cristalinodesde la orilla lo miras fijoverás que llora pausadoporque es nuestra alma y está secuestrado¿quién puede aspirar al amor mientras se caga en su alma?el día menos pensado saca su propio viruscocido de nuestras propias heces, plásticos y metales pesados y nos mata a todos en media horao se aprovecha de un aguacero cruzado con marea topey nos ahoga como a perros en tsunamisu agua salobre es la sangre que corre por nuestras venassus ramales incrustados en los barriosnuestras arterias primordialesla aorta la Trinila carótida el suburbiola femoral Urdesacreemos en dioses que no vemosteniéndote a ti que nos abrazas del cuellovolveremos a amarte con el respetodel amanecer de los tiemposo moriremos en el intentoDeidad única, real, irremplazablesomos para siemprehijos del Estero.