Un uso moderado y de calidad de las pantallas es fundamental para el desarrollo saludable de los niños. Organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Academia Americana de Pediatría (AAP) han establecido pautas claras para guiar a padres y cuidadores sobre el tiempo que los menores pueden pasar frente a celulares, tabletas y otros dispositivos electrónicos. Recomendaciones por edad Menores de 18–24 meses: no se recomienda ningún tiempo frente a pantallas, salvo videollamadas con familiares. Niños de 2 a 5 años: máximo 1 hora diaria de contenido educativo y con supervisión adulta. 6 años en adelante: no más de 2 horas al día de uso recreativo, sin interferir con el sueño, la actividad física o las relaciones familiares. Riesgos del exceso de pantalla Estudios recientes han vinculado más de 2 horas diarias frente a la pantalla con problemas como ansiedad, depresión, irritabilidad, dificultades de atención y sueño interrumpido. Además, el uso prolongado reduce el tiempo destinado a actividades al aire libre, interacción familiar y lectura. Investigaciones en 4,500 niños de 8 a 11 años muestran que quienes cumplen con las recomendaciones de pantalla, sueño y ejercicio, mejoran notablemente su memoria, atención y habilidades lingüísticas. Consejos para padres Prioriza contenido de calidad: elegir aplicaciones o programas educativos y usar pantallas de manera activa y supervisada. No pantallas antes de dormir: eliminar dispositivos una hora antes de acostarse para evitar alteraciones del sueño. Zonas libres de pantallas: como durante las comidas y en los dormitorios. Ejemplo familiar: los padres también deben modelar hábitos saludables respetando límites y equilibrando el tiempo frente a pantallas. El tiempo frente a pantallas puede ser beneficioso si está bien regulado. Limitar el uso recreativo, elegir contenidos valiosos, fomentar el juego, la lectura y el ejercicio, y supervisar la actividad infantil en línea es esencial para un desarrollo mental, físico y emocional saludable.