Por Sebastián Toapanta, Andrea Chico y Eva Toapanta La Unidad Educativa Daniel Enrique Proaño es una entidad seria, con un proyecto educativo sólido y una institución fortalecida por el trabajo de la comunidad educativa. Con el paso del tiempo ha consolidado un equipo de trabajo con alta motivación, que tiene a la seguridad interna y externa del plantel como una prioridad. Para cumplir este propósito cuenta con la colaboración de autoridades, estudiantes, padres de familia y personal de apoyo. “¡Para prevenir los desastres naturales y no tener accidentes debemos estar preparados!”. Así dice la propuesta del plantel para conocer los niveles de reacción en caso de presentarse eventos naturales, como erupciones volcánicas, sismos, avalanchas e inundaciones. Para todo esto se realizan simulacros. En seguridad, el arma más poderosa es la prevención. Todas las instituciones educativas forman académicamente a los estudiantes, dentro del contexto de una precaución integral. María José Mina piensa que el establecimiento -pese a los esfuerzos- necesita más atención en cuestión de la protección interna y externa. Brithany Ceballos considera “que debe haber más seguridad en la escuela y en el colegio”. Ana Pallo afirma que “se debe insistir en la seguridad institucional”. José Toapanta Zuleta y su hermana Eva sugieren que “se deben impartir más charlas sobre prevención con ayuda de la Policía”. Para ella la precaución es un todo, en el que “autoridades, docentes, alumnos y padres de familia participen”. Otros como Joice Landín y Grace Vásquez proponen la presencia policial a la hora de entrada y salida del alumnado, y que uno de los profesores de turno se ubique en la puerta de ingreso. “Ellos -dice- deberían ser más responsables en el tema de las brigadas de seguridad. Los docentes deberían revisar si los padres cumplen con las brigadas”. (I)