La docente de Historia y Filosofía lleva 21 años en la Unidad Educativa Primicias de la Cultura de Quito. Es abogada y doctora en Jurisprudencia, pero también se desempeña como escritora. Prepara un libro de cuentos de género fantástico y otros proyectos editoriales. Además fomenta adopciones de perros y gatos callejeros hace 31 años. ¿Qué la motivó a trabajar en la docencia? La vocación de servicio y el medio familiar. Mi objetivo de vida es trabajar en afianzar las actitudes cooperativas y fomentar la autonomía y libertad en los estudiantes. -¿Cuál es su forma de colaborar con la sociedad? Los maestros aportamos nuestro mejor esfuerzo, con trabajo duro. Buscamos ser la inspiración de otros. Servir a la comunidad desde la cotidianidad es mi propuesta. -¿Cómo nació su labor para el rescate de animales? Es una cuestión de autenticidad y convicción obedecer a nuestra naturaleza. Como ciudadana comparto esta sensibilidad con los estudiantes y maestros afines, para promover un cambio. (I)