La muerte de un familiar o una persona querida provoca un dolor inevitable a todo niño sensible. Si bien, evidentemente, no se puede torcer el destino, sí se puede comunicar de manera apropiada una noticia de esas características a un menor de edad. Para ello es necesario tener en cuenta lo importante que significa no esconder o negar el fallecimiento, por ejemplo, expresando que la persona fallecida "se ha ido de viaje" o que "se ha dormido para siempre". Tal situación, lo que le generará será miedos al viajar o al irse a la cama. Es inevitable que antes o después el pequeño descubrirá la verdad y sentirá que se le ha ocultado por ser un asunto muy negativo, lo que determinará su percepción de la muerte e intensificará su angustia y temores. En tal sentido, resulta necesario tomar en cuenta cinco consejos para expresar la cesación de la vida. 1.- Tener claro lo que se le va a decir a los menores de edad. 2.- Hay que ser sincero sobre lo que ocurrió con el familiar que murió. 3.- Se debe de hablar de lo que es la muerte y lo que significa. 4.- Es bueno esclarecer las dudas que tienen. 5.- Hay que intentar calmarlos, pero dejarlos que expresen sus emociones. (I)