La falta del hidrocarburo es un problema que afecta, no solo a los machaleños, sino también a  seis poblaciones de la provincia. En Piñas, el alcalde Joseph Cueva decidió intervenir y a nombre de la población pidió una solución inmediata a los despachos del gas licuado de petróleo (GLP). Reclamó una mayor organización en los mandos medios de la Dirección Nacional de Hidrocarburos y de la Agencia de Regulación y Control, para evitar que continúe la alteración del precio del gas y las largas colas para acceder a un tanque. “En Piñas, al igual que en las demás poblaciones, merecemos respeto. No está bien que se ensayen mecanismos de control que, pese a ser muy importantes, debían comenzar por otros lugares de la provincia y del país”, indicó. Pero el déficit de bombonas causa problemas también a los ciudadanos en Puerto Bolívar, Huaquillas, Arenillas, Pasaje, Portovelo y Zaruma. En el penúltimo de estos cantones, Eva de Crespo se quejó por las dificultades que tienen para comprar las bombonas. Pidió más control en el producto que va a la frontera.