Una de las épocas más productivas, comerciales y coloridas de Ambato está por llegar. Se trata de la cosecha anual de frutas tradicionales y andinas, como la manzana, pera, durazno, abridor, guaytambo, chirimoya, uva, capulí y mora. Esta última es una de las más apreciadas en la Sierra central, no solo por su sabor, textura suave y llamativa coloración, sino por sus propiedades nutricionales. Su nombre ancestral es aguaymanto, y en Colombia y Perú es conocido como la cereza andina.   Esta fruta de climas fríos hace más de 500 años formó parte importante de la dieta de los Incas y otras etnias precolombinas de Sudamérica. Tungurahua es una de las provincias que posee una gran reserva de este cultivo, sobre todo en los cantones Cevallos, Píllaro, Quero, Mocha, Patate y Ambato. Pueden ser consumidas  frescas o procesadas, en conservas como jaleas y mermeladas. Tienen propiedades diuréticas y sedativas, es antireumática, razón por la cual personas de la tercera edad la ingieren en abundancia. El aguaymanto además posee una sustancia similar a la insulina, por lo que los médicos recomiendan su consumo a personas que padecen diabetes y otros trastornos relacionados con la asimilación de glucosa en la sangre. Pese a que no existe una fecha determinada para su siembra,  agricultores tungurahuenses recogen el producto entre el 5 de enero y el 25 de febrero. Otra de las frutas que contiene nutrientes es el capulí. Su pulpa es extremadamente rica en vitamina A, 6 veces más que en los tomates, así como en vitaminas B, B12 y C. Un árbol de capulí, uno de los más grandes y representativos de la Sierra centro, junto con el eucalipto, puede producir entre 4 y 6 quintales de fruta. En Ambato se lo comercializa en los mercados América, Central, Colón, Modelo, y otros, a un precio de $ 8 la caja de 25 libras. (I)