Lacan usó el nudo borromeo —el cual está constituido por tres aros enlazados entre sí, y si se saca uno de ellos, se liberan los otros dos— para explicar la estructura que forman los tres registros del ser hablante: el registro de Lo Real, el de Lo Imaginario y el de Lo Simbólico. El poema homónimo del peruano Rodolfo Hinostroza abarca estos tres estadios del ser humano y representa un viaje hacia las palabras, hacia la noche y hacia la luz. Este poema fue recogido en Nudo Borromeo y otros poemas perdidos y encontrados (Lustra Editores), y constituye el cuarto volumen de la obra poética de uno de los escritores latinoamericanos más importantes de todos los tiempos. Un hombre vaga durante numerosos años fuera de su patria, estrechamente vigilado por Poseidón, y solo.                                                                                                         Aristóteles Y ahora remontas rue Vavin subiendo a Montparnasse                 Hay un río que duerme otro que murmura Aquí Clayton hablaba de Loutine                 Los dorados temblores de Diana en el patio interior El cuerpo multiplicado en millares de copias                 Y un presagio de tormenta en la escalera Menos grave que en los años siguientes           Y ahora todo resbala hacia Lo Real Había sido algo menos que una presencia           Definida con tenacidad Al alba con las últimas luces de la fiesta           La materia de los dioses extraviada en un recuento precipitado De tantos viajes tantos libros tantas mujeres           La sombra helada de un libro que te acecha Mientras haces el amor en el bisel del espejo           Las claves sumergidas en un catálogo de signos Te requiere por una vibración de encajes y deseos           Como el vaho sobre el cristal del automóvil Londres un taxi palpitante a la puerta           Una confidencia cubierta por el timbre del teléfono Forma insuficientemente percibida           A través de las celosías de la casa Lo gris duerme su rapacidad vela           Modo infinito en infinita parodia Y ahora tratas de recordar un acto significativo           Que te hubiera matado Para que hacia él converjan las líneas del poema           O el pavor de un sueño Donde olvidas tus huellas en las cosas           Como si al crepúsculo tornaras la cabeza Viendo unas rayas difusas en la perspectiva           Así cuando declina el viento de la noche Hay tal vez una playa con casetas de vidrio           Y estudias el mecanismo de las olas Sobre la barrera que planta tu memoria           Un dólar de plata por saberlo El sentido de la experiencia debe encontrarse allí           Y yo debo entonces perseverar en el poema El Otro que yo he sido el Otro que estoy siendo           Me debe ser designado en el poema En una de sus líneas (tal vez en ésta misma)           El insolente sol trepa al solsticio Y se me hace saber que mi sombra se gasta           Y una imagen recurre (la de Marianne) Como si el erotismo fuera capaz de definirme           Como si buscase definición Deslizándome hacia el centro del poema           Donde hay silencio y quietas placas de hielo Calles que no llevan nombre           Miedo de tocarlo y no tocarlo y atravesarlo sin tocarlo Como una sombra de palabras           Y hay líneas que se curvan sobre el horizonte Otras sobre el crepúsculo           Y acodado en las estepas mayores Buscas la conjunción de los sentidos           En una sola epifanía La memoria como un espejo parabólico           Descoyuntado por infinitos puntos de fuga Que recompone ahora una imagen de mujer           De actos presenciados en Mallorca O en un pueblo belga que se llama Malone           Cuyo sentido (si alguno existe) resistiría a la enumeración De imágenes dispersas           De una noche en busca de rue Giordano Bruno Al fondo del distrito XIV y bajo la nieve           O la de un lépero cagando sobre un puente en Comayagüela O de una noche caliente y desolada en Managua           Un Luna-Park en trozos O caminando contra el viento a la entrada de Cerbère           Buscando un maldito camión Y todavía           Atravesando un campo de lavanda en el Luberón Con un vuelo de cuervos en el cielo cubierto           Fascinado por la estupidez (Lo Real)           Y el amor que no sobrevive a Lo Real Y poesía calla           Puedes trepar a un bus hacer le tour du monde Hasta que tus desgracias se consuman           Y te llenes los ojos de países Inexplicables como las mujeres           Sombras frutas remolinos Conversaciones a orillas de un catre           Viajando hacia Entropía con un bolso de lona Borracho (y agresivo) cada día           Dónde quedó el lugar de la emoción largamente buscado La voz (¿era una voz?) en los farallones de La Herradura           Sucio cobalto mar Los versos aullados al viento           O la vigilia sobresaltada en un hotel de Ibiza Y todo suspendido a esa enorme extrañeza           De estar aquí haciendo precisamente eso Quizá en suma           La larga perplejidad Que incita al mundo a ser lo que es           Nunca lejos ni cerca Nunca Real           Y el viento que se caga en la noticia Segando los sonidos           De pura insensatez has preferido una vida brillante (¿Brillante?)           Peloteando entre psicoanalistas vagos guerrilleros Artistas espléndidas mujeres pilares de bistró           Lectores de novelas policiales Cambiando dos por una en el Marché d´Aligre           Dos Francis Rick contra un buen Ambler Cuatro Carter Brown contra dos Stara           Una docena de Chase (siempre es lo mismo) contra Lady in the Lake           O Red Harvest o La Reine des Pommes o Wincherly Woman La escena de las fresas la escena del pico de hielo           El torpe asesinato del marido Y las manchas de sangre dulzona sobre el piso encerado           Un laberinto de enaguas y de manos Cáchame cáchame           No tendremos mañana Porque mañana no existe para nadie           Tú eres Tú porque yo lo he querido Y El Mundo (El Arcano XXI) te pertenece           No es sino un modo de pasar por El Diablo (VIII) Errando entre las sillas al alba de la fiesta           Inmerso en una hecatombe de palabras Un espejo te entrega lo idéntico y lo otro           Una puerta una noche Si soy el que deseas y deseas a otro           Soy Otro Y cuando te deseo no deseo ser otro           Librado a la madera de los sueños No tendremos mañana           Como quien asume una pasión inconsecuente Con la seguridad de ver borrarse los fantasmas           A la llegada del alba Tú y Yo           Aturdidos huyendo por las alcantarillas A La Paz (Baja California) o a Formentera           Cris el Sevillano en dos días dio la vuelta a la Isla Jean-Marie se colgó en el fondo de un pozo           Frank cogió a martillazos a dos guardias civiles Mi Reina Armada destruyendo los rangos de peones           Un triángulo de luz polvorienta en cada mano Del 1 al 0 al 1           Y ahora Mi Reina es presa de la angustia En un túnel como una tripa viva           Que se abre sobre una playa donde un hombre desnudo medita El Amor y La Paz           California Dreani´ Un sueño en jeans T-shirts           Playas tornasoladas de soles anaranjados (Wesselmann) La sombra de viejos automóviles traqueteando           Hacia un presente perpetuo Une Ile entre le Ciel et l´Eau           O un lago azul e inmenso El ágape que cura las heridas           Y el perezoso sol calentando mi cuerpo que no tiene Orgullo ni deseo           Un paquete de vidas reventadas por presencia de Lo Eterno El Big-Bang repercute sus últimos ecos           Y la gente deriva hacia todos los suburbios del planeta Vagando meditando gozando predicando           Rompiendo el delicado equilibrio entre Idea y Deseo Un último sobresalto de Occidente           Antes del encadenamiento de las guerras Las heladas estrellas se agrupan del lado de La Osa           Ella ha desaparecido (Quién es Ella dónde está Ella)           No confundas tu soledad y la suya Cuando tires las tres monedas por seis veces           SUNG Esta línea muestra al sujeto vacilante frente a la disputa           Vuélvela estudio de los dictados celestes Abate sus deseos agresivos           Reposa en la firmeza y corrección Habrá buena fortuna           Abate tus deseos abátelos te digo Así podrás acceder a la contemplación           Y el mundo rodará sin ti Por una vez           Y verás gotear las estaciones En un cielo Ile-de-France           Tendido en un camastro fascinado Por una constelación de manchas de humedad           Las nubes dibujan carneros castillos Una majada de fantasmas desciende el Huascarán           Trisca en torno de un ojo de agua Pisoteando el diván del analista           Repita eso (Eso?)           La memoria se posa sobre un campo de trigo Y los caballos trotan en torno de la era           Encerrados en un domo dorado Tu padre bebe chicha de jora           Y tú aloja fresca Y más tarde la luna rondará la Casa-Hacienda           Polvo de leche luz Tus sábanas se prolongan en nevados           Repita eso El poema graffiti sobre un largo monólogo           El tema del baúl el tema del poeta atormentado Por la Sombra del Padre           Un calembour dudoso colgado de la manga (Nunca tocará fondo porque es forma)           La hora de las visiones ha pasado Quién sabe lo que sabe quien no sabe           Hay una teoría de círculos concéntricos Puesta para evitar un encuentro frontal           Que ya tuvo lugar Que apareció como un azahar en el verano           Calmando mis sentidos crispados en la espera En el sous-bois las armas           Esparciendo un sonido metálico en el aire transparente Lustros           Y a la mañana siguiente un trapecio de niebla Sube al Medio del Cielo           El halcón malherido voltijea sobre el techo del mundo Suspendido del verbo           Que se balancea como un fruto Demorando en caer           Y te consumes fuera de la palabra Que tal vez se alimenta a sí misma           En inflorescencia perpetua Y así entorpeces la demostración           Empantanado en una noche sin fin O detenido en un mediodía perfecto           Un bocado de viento en las colinas Una ventana abierta en la plaza del pueblo           Que designa un imposible deseo Y el tiempo el viento amargo           Huye entre tu camisa Como un recuerdo agudo y olvidado           Así un día en el embarcadero de Santiago Atitlán O cierta ven en Uxmal           Indescifrable tu memoria en ruinas Fuera de tema borracho como un Lord           Contiguo a una galaxia burlona y superior Más ebria que la noche bamboleante           Ceñida a tu cintura hincándote las uñas Mientras circulan retazos de ciudades           Ramalazos de luces en el puerto El esplendor vacante de tu cuerpo           Animal expulsado de la música Más acá del Edén donde no hay luz ni noche           Sino incredulidad de cada gesto Como quien sobrevive sin saberlo           Y hay un valle que cierra el horizonte Un río que la brisa acerca           Y una mujer desnuda en la terraza Tomando sol           Nada es real salvo Lo Real Desdeñoso irascible parpadeante y sumiso           Eternamente anclado Plantado frente al río que murmura           Que tu vida se despliega y se agota En la incesante perfección de su diferencia           A causa de Entropía Obedecida y pronto contradicha           Por una dimensión confusa y vegetal Y el azar te convoca para jugar un rol figurante           En el chalet de abajo Y en un delirio de provisiones y de ropa limpia           Olorosa a lavanda Viajas en tus palabras