El Telégrafo a través de ocho lustrosCorrían aquellos tiempos deingrata recordación en que después de un corto peréntesisde relativa libertad y cuando el país acababa de echar por tierrauna dictadura ignominiosa…Peñafiel, alma y brazo de EL TELÉGRAFO,el gran diario de la urbe que ha llegado hasta el último rincón de la Patriay ahonda más sus raíces de casi medio siglopara nutrir con savia de tradición la corpulencia del ramaje futuro…...EL TELÉGRAFO quien, como Peñafiel, parece que hubiera descubiertoel secreto de gozar de una salud a prueba de todas las inclemencias del climay de las fatigas del trabajo...Cesáreo Carrera ------------------- ALGO MÁS DEL PERSONAJE Su proyección en El TelégrafoPor más de 40 años participó en la redacción de Diario El Telégrafo. Peñafiel fue redactor, cronista, historiógrafo del periodismo, jefe de redacción y director accidental de diario EL TELÉGRAFO, durante la administración de Juan Murillo Miró, que fue deportado en el gobierno de José María Plácido Caamaño. María Piedad Castillo de Leví en sus inicios periodísticos fue guiada por José Vicente Peñafiel, redactor del Diario y del poeta y periodista Manuel J. Calle. Fue uno de los primeros accionistas del Banco La Previsora en 1920, cuando era redactor de EL TELÉGRAFO. Como Concejal del Municipio estuvo presente en la inauguración del mercado del sur en ese momento, hoy denominado mercado del este, el 10 de agosto de 1931. Sus compañeros lo calificaron como un hombre infatigable, base angular del Diario y alma de la empresa. Lo llamaban como el querido “Peñita”.Foto en homenaje a José Vicente Peñafiel, dedicada por Diario El Telégrafo