LA TARDE MUERTA Se moría la tarde rosade una Primavera lejana,desmayándose temblorosaen los vidrios de mi ventana. Por mi alcoba cerrada al huertoy a la carretera tan larga, pasaba el minuto desiertocon una lentitud amarga. Ya del sol no quedaba ni unamancha de oro en el infinito.Yo no he visto cosa ningunamás triste que el azul marchito. ¡Tanto tiempo! Dije, hace tantoque declinó esta tarde mustiacon un helado desencantoy aromada de vieja angustia. ¡Delante de los callejonesbordados de ramas gentilesal rimar mis desolacionesbajo mis canas infantiles…! ¡Oh, la sentimental pobrezade los que ni una flor cortamos,porque fue hostil la malezapara la prisa que llevamos…! ¡De los romeros taciturnosque fuimos desdeñando todo,llenos de los cielos nocturnosque mienten astros en el lodo! ¡Caminos tiene el alma!...¿Fuimosquizás en busca de un remedio…?Siempre asolados nos rendimosante las llanuras del tedio… Humberto Fierro Algo más del personaje Su entorno, su máxima obra y la crítica social →Sus padres pertenecieron a la clase feudal-terrateniente, con extensos latifundios. Entregaron la mejor educación a sus hijos. →Se casó en 1913, contra la voluntad de sus padres, por esa decisión perdió la herencia. Un año más tarde, 1914, nace y muere su hijo. En 1917 nace su hija a quien llamó Aida. →En 1919 aparece su única obra publicada mientras vivía: El Laúd en el Valle. →Fue en 1929 que falleció. Trascendió que mientras caminaba por la hacienda, resbaló y cayó bruscamente, lo que aceleró su muerte. →La Velada palatina, fue otra de sus obras, que se editó después de su muerte, en 1949. A partir de 1920 llevó una vida bohemia, pero sin excesos. →Para Alfredo Pareja Diezcanseco y Fernando Balseca, a pesar de vivir cerca de la explotación del indio ecuatoriano, acontecimientos del 15 de noviembre y la Revolución Juliana, no hubo un momento de reflexión hacia estos hechos en sus escritos. (I) Plumilla tomada de Biografías y Vidas. La Enciclopedia Biográfica