Una de las citas más conocidas de Shakespeare, el dramaturgo universal, es aquella que dice que todo el mundo es un teatro y los hombres y mujeres meros actores. Somos personajes buenos y malos, simples y complejos, héroes y villanos, y todo en el mismo día, en la misma noche. En la mitología hindú, Maya es la ilusión, la que nos muestra que todo lo que creemos que es realidad es solamente una simple energía ilusoria. Platón describe al hombre como un ser que vive en una caverna, prisionero de su mente, de la cual solo se liberará al encontrar y reconocer su verdadera humanidad. Para Nietzsche, también el mundo que creamos es un sueño, una prisión, de la cual solo podremos escapar aceptando nuestra condición de prisioneros y saliendo de la insensatez de nuestras vidas. Por eso el teatro se ha convertido desde hace miles de años en el espejo de lo que somos. Hoy Loja, la Loja de Benjamín Carrión, da su primer paso para convertirse en el gran teatro de América Latina. Es un sueño de todos. ¡Que suba el telón y se apaguen las luces!, para decir con Pedro Calderón de la Barca que: “Sueña el rey que es el rey, y vivecon este engaño mandando, disponiendo y gobernando;Y este aplauso, que recibeprestado, en el viento escribe, y en cenizas le convierte.La muerta ¡desdicha fuerte!¿Qué hay quien intente reinarviendo que ha de despertaren el sueño de la muerte?Sueña el rico en su riquezaque más cuidados le ofrece;Sueña el pobre que padecesu miseria y su pobreza;Sueña el que a medrar empieza,sueña el que afana y pretende,sueña el que agravia y ofende,y en el mundo, en conclusión,todos sueñan lo que son,aunque ninguno lo entiende.Yo sueño que estoy aquídestas prisiones cargado,y soñé que en otro estadomás lisonjero me vi.¿Qué es la vida?, un frenesí.¿Qué es la vida?, una ilusión,una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son”.Nos vemos en Loja para despertar del sueño. (O)