Articulista
La ruleta rusa y la ruleta del amor
Alguien decía que para ser buen escritor era necesario haber tenido una infancia desgraciada. Esto se aplica, seguro, a Fedor Dostoievski. La niñez de...
Mi amiga, la narcoperiodista
No diré su nombre verdadero, pero la llamaré Alegría. Ella era capaz de cualquier heroísmo con tal de conseguir una nota periodística y enriquecer sus...
Dos historias bestiales
La primera sucedió en Suráfrica. Me la contó Dan Krog, un agricultor, a orillas del río Limpopo, columna vertebral de tierras dedicadas a la agricultu...
Es cuestión de pelotas
Siete mil millones de personas quedaríamos indiferentes si mañana nos contaran que ha sido borrada del mapa toda la burocracia de las Naciones Unidas....
Oswald: El hombre que nunca mató a Kennedy
Dicen que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad. Sobre Kennedy hay una mentira que solo la han repetido 999 veces, porque sigo sin ace...
¿A qué jugaba Kennedy?
El destino teje momentos misteriosos y juega extrañas partidas de ajedrez en las que, al final, todos recibiremos mate. Por ejemplo, al presidente Joh...
Los malos alumnos de Pinochet
Son las 3 de la mañana. De repente, la puerta de su casa es derrumbada y un tropel de tipos armados llega arrasando con todo. “Al suelo, hijosdeputa”....
El desconocido que conocía el valor de la palabra
Sucedió en la antigua Grecia, en medio de una obra de teatro. En una escena, uno de los personajes, que hacía el papel de rey, salió vestido de harapo...
Dos mujeres, un destino
Un día, entre los esclavos negros que llegaron al puerto de Salem, en EE.UU., un sacerdote norteamericano se interesó en una niña de 13 años, la compr...
Un profesor, víctima del terror
A fin de año, un profesor universitario envió una carta a sus alumnos, con algunos consejos. Uno de ellos decía: “Los humanos somos como botellas de v...
Ramiro Díez
Articulista
La ruleta rusa y la ruleta del amor
Alguien decía que para ser buen escritor era necesario haber tenido una infancia desgraciada. Esto se aplica, seguro, a Fedor Dostoievski. La niñez de...
Mi amiga, la narcoperiodista
No diré su nombre verdadero, pero la llamaré Alegría. Ella era capaz de cualquier heroísmo con tal de conseguir una nota periodística y enriquecer sus...
Dos historias bestiales
La primera sucedió en Suráfrica. Me la contó Dan Krog, un agricultor, a orillas del río Limpopo, columna vertebral de tierras dedicadas a la agricultu...
Es cuestión de pelotas
Siete mil millones de personas quedaríamos indiferentes si mañana nos contaran que ha sido borrada del mapa toda la burocracia de las Naciones Unidas....
Oswald: El hombre que nunca mató a Kennedy
Dicen que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad. Sobre Kennedy hay una mentira que solo la han repetido 999 veces, porque sigo sin ace...
¿A qué jugaba Kennedy?
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Los malos alumnos de Pinochet
Son las 3 de la mañana. De repente, la puerta de su casa es derrumbada y un tropel de tipos armados llega arrasando con todo. “Al suelo, hijosdeputa”....
El desconocido que conocía el valor de la palabra
Sucedió en la antigua Grecia, en medio de una obra de teatro. En una escena, uno de los personajes, que hacía el papel de rey, salió vestido de harapo...
Dos mujeres, un destino
Un día, entre los esclavos negros que llegaron al puerto de Salem, en EE.UU., un sacerdote norteamericano se interesó en una niña de 13 años, la compr...


