Ecuador / Lunes, 09 Febrero 2026
Las sentadillas pueden ser tus mejores aliadas para tu salud.

¿Piernas de acero? Este ejercicio podría transformar tu cuerpo rápidamente

Las sentadillas pueden ser tus mejores aliadas para tu salud.
Foto: Freepik
Las sentadillas no son solo para los jóvenes: bien hechas, pueden ayudarte a fortalecer piernas, glúteos y abdomen después de los 45 años.
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A partir de los 45 años, mantenerse activa es más que un objetivo estético: es una necesidad para conservar fuerza, agilidad y bienestar. Por eso, las sentadillas se presentan como una opción ideal para quienes buscan un ejercicio completo, accesible y adaptado a sus capacidades.

A partir de los 45 años, mantenerse en movimiento no solo es recomendable, sino esencial para conservar fuerza, agilidad y bienestar emocional. Un ejercicio como las sentadillas ha vuelto a posicionarse como uno de los mejores aliados para quienes desean mantenerse activos sin necesidad de rutinas complicadas.

Este ejercicio no solo fortalece piernas y glúteos, sino que también activa el abdomen profundo y estimula el sistema cardiovascular. Las sentadillas pueden adaptarse a diferentes niveles de condición física, lo que las convierte en una opción ideal para adultos mayores que buscan cuidarse sin salir de casa.

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Eso sí, la técnica es clave para evitar lesiones, especialmente en rodillas y tobillos. Los especialistas recomiendan realizar sentadillas en superficies estables, sobre todo si se practican al aire libre.

Los expertos sugieren hasta diez tipos diferentes de sentadillas, todos adaptables a personas mayores de 45 años. Estas variaciones permiten trabajar distintos grupos musculares y mantener el interés en el ejercicio. Además, realizar sentadillas con regularidad puede mejorar la movilidad, prevenir caídas y aumentar la autoestima.

La clave está en la ejecución: mantener los pies separados al ancho de los hombros, bajar como si uno se sentara en una silla invisible y cuidar que las rodillas no se junten al subir. Cada movimiento debe ser consciente, respetando los límites del cuerpo y sin forzar más allá de lo necesario.

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