El amor olímpico no para. Parecería que París fue el escenario adecuado para que muchos de los deportistas decidan estrechar sus lazos o tomar decisiones más arriesgadas. Es el caso de la atleta francesa Alice Finot, que tras su prueba final de 3.000 metros le pidió matrimonio a su pareja. Finot no consiguió ganar el oro en esta ocasión, porque quedó en cuarto lugar. Pero aprovechó el momento para arrodillarse frente a su novio y pedirle que se case con él. Evidentemente el novio de Alice aceptó la propuesta y todos reaccionaron emocionados ante lo que estaba pasando. París, los Juegos Olímpicos y el amor sí combinan bien. También te puede interesar: ¿Cuánto ganan los medallistas olímpicos en América? Tres ciclistas colisionaron a 74 km/h en los Juegos Olímpicos