El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, calificó el derrocamiento del régimen de Bashar al Assad como un "acto de justicia fundamental".
Atribuyó este desenlace a los esfuerzos de su gobierno por debilitar a los aliados internacionales de Siria, como Rusia e Irán, mediante sanciones y presencia militar en la región.
En su discurso, Biden destacó el inicio de una "oportunidad histórica" para el pueblo sirio tras años de sufrimiento, pero advirtió sobre los riesgos e incertidumbres del futuro inmediato.
Biden aseguró que su administración trabajará junto a socios internacionales para gestionar la transición política en Siria y evitar un posible resurgimiento del Estado Islámico, compromiso que subrayó como prioritario.
Además, afirmó que mantendrá el despliegue militar estadounidense en la región y apoyará a países vecinos, como Jordania, Líbano e Israel.
El mandatario enfatizó que las políticas de sanciones y el apoyo a Israel alteraron el equilibrio de poder en Oriente Próximo.
También te puede interesar:
#AHORA | El incremento de reservas internacionales salvó la dolarización, según el Gobierno #LéaloEnET: https://t.co/00N0BOSpLE pic.twitter.com/lOk2h22HGO
— El Telégrafo Ecuador (@el_telegrafo) December 9, 2024