Por Michael Mejía, colegio Antonio Ávila Maldonado No todo es malo en el transporte urbano de Cuenca. En los buses hay ciudadanos que ayudan a mujeres embarazadas, personas con discapacidades y de la tercera edad, quienes ceden sus puestos al instante que suben a las unidades que circulan por la ciudad. Esto es bien visto por los demás pasajeros y hace que se los tome como ejemplo; sin embargo, hay otros ciudadanos que poco les importa la ayuda que pueden brindar, solo se limitan a ver lo que sucede a su alrededor y hacen como si no vieran. Los pasajeros dijeron que todos debemos ayudar a las personas, en especial a los ciudadanos que necesitan. Además indicaron que se deben respetar los puestos que están reservados para los pasajeros como embarazadas y con discapacidades, pero también indicaron que se debe mantener la limpieza en los buses.