Gracias al gran espacio, sistema antiincendios y personal capacitado del archivo judicial de Tungurahua, el desorden, la pérdida de documentos y la quema masiva de documentos penales son historia. Hasta hace un par de décadas las causas, juicios y otros escritos de procesos judiciales se guardaban en sótanos pequeños, húmedos, oscuros y desordenados. Esto impedía el seguimiento de casos archivados, dificultando además el trabajo de los abogados y demás personal jurídico que debía acceder a estos documentos para actualizar o buscar importantes datos. En varias ocasiones, debido al apilamiento de escritos y ausencia de sistemas antiincendios en los archivos judiciales, ocurrieron incendios en los que miles de juicios fueron reducidos a cenizas. Hoy personal capacitado en manipulación de textos, conservación de escritos y sistemas de organización digital, almacena de manera correcta y fácil de encontrar los escritos judiciales. La custodia y vigilancia del archivo judicial, a cargo de vigilantes permanentes, garantiza el acceso único de personal autorizado a los textos y la privacidad de la información. (I)