Puerto Francisco de Orellana, la capital de la provincia del mismo nombre, recuperó la normalidad después de enfrentar la peor lluvia de su historia y posteriores inundaciones. Las familias damnificadas limpiaron sus hogares y rescataron las pertenencias que se mojaron, informó la Secretaría de Riesgos. El represamiento del alcantarillado sanitario en algunos barrios   generó problemas. De acuerdo con el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) se espera que las lluvias continúen. La coordinadora zonal 2 de la Secretaría de Gestión de Riesgos, Nancy Morocho, informó que las precipitaciones cayeron con menor intensidad también en  Napo. Organismos trabajan para ayudar a los afectados, mientras se espera que los ríos vuelvan a su caudal normal y las clases puedan reiniciar cuanto antes. (I)