En 1997 el deterioro de los caminos para acceder a Cuenca y el cierre constante de la terminal aérea preocupó  a un grupo de pequeños y medianos empresarios, quienes decidieron emprender una feria cuencana en otras ciudades. Los capitalinos fueron los primeros en acogerlos con resultados halagadores al  comercializar $ 10 millones. De ese momento a la fecha han realizado 19 ediciones. Ahora, 460 unidades de producción confeccionan los artículos a comercializar, e incluso hay ventas a brokers de  Miami y Pensilvania (EE.UU.). Cristian Silva, promotor de la feria, muestra orgulloso los resultados y afirma que la calidad asegura su  éxito. La última se desarrolla en el Palacio de Cristal en Guayaquil, hasta el domingo próximo.