Travesías de jardín El vestíbulo de las almas se viste de terciopelo con el vapor de los sueños imaginados de contexturas grávidas y movimientos crepusculares. En el reino de la imaginación la composición lineal del tiempo se subvierte engendrando sales de yodo circulares. Allí, donde la mente transita vagabunda “todo es posible”. ¡Negativo!, exclamó una voz imperial. Los sueños, materia prima de la realidad, crean la posibilidad del Acontecimiento. Una realidad insoñada se convierte en mera fantasía. Alimentado por la fe, lo soñado dialoga en el soplo inaugural de lo sagrado.Alejandro Sly (1980, Buenos Aires), poeta, dramaturgo, artista plástico y académico.