Una baja en la prensa comercial
Los propietarios de los medios de comunicación ‘independientes’, siempre se consideraron como un sumo poder, no solo por manejar su rentable negocio, sino por introducirse en la política, para apoyar a la derecha conservadora, supuestamente, mediante el control de la tarea informativa y el diseño de la opinión pública a cambio de publicidad y aportes financieros. La prensa comercial ha distorsionado audazmente los géneros periodísticos para confundir a la ciudadanía y ocultar sus ambiciones. A la libertad de expresión la convirtió en pretexto o baluarte para no perder influencia en la actividad política y en el sector económico.
Como estrategia, los medios privados suelen armar campañas agresivas, frente al riesgo de perder hegemonía. Recuerden la movilización nacional y foránea que organizaron para impedir la aprobación de la Ley de Medios. La bullanga alcanzó grandes dimensiones, pero el instrumento jurídico se aprobó por ser mandato popular. Ahora se ha levantado otra inmensa polvareda debido a la extinción del moribundo diario Hoy, a causa de problemas administrativos que padecía desde hace 15 años.
Como era de esperarse, la Asociación de Editores de Periódicos (Aedep), integrada por 22 medios dependientes de cuatro o cinco empresas, reaparece, con ínfulas, no solo para lamentar la suspensión del diario Hoy, sino para aprovechar la acusación antojadiza de su director de que el Gobierno y la Ley de Comunicación son las causales e insinuar que “el cierre de otro medio- como si hubiesen más casos- es una mala noticia para el sistema democrático”.
Por allí surgen otras agrupaciones integradas por dueños del negocio de la comunicación para adherirse a la oposición al régimen del Buen Vivir. En abierto atentado contra el derecho ciudadano a recibir información y opiniones en el marco de la veracidad y verificación, la llamada Asociación Internacional de Prensa publica, entre otros absurdos: “Que el gobierno de Rafael Correa está ejerciendo, por diversos medios, censura en los medios de comunicación del Ecuador, realizando ataques directos e indirectos a la prensa ‘independiente’ y propiciando un escenario adverso para el desarrollo de la libertad de prensa”. No cabe la menor duda de que se ha reactivado la conspiración de los medios privados nacionales y extranjeros contra los regímenes democráticos de Latinoamérica. A los firmantes de las dos seudoproclamas les recordamos que con las palabras no se juega, ni se escandaliza ni se miente, para evitar recia caída en el desprecio ciudadano.
De acuerdo con versiones oficiales, Edimprés S.A., empresa que imprime Hoy, desde 2007 enfrenta 159 acciones legales con el Seguro Social. Los datos del IESS indican que los juicios son por no pagar los fondos de reserva, préstamos y aportes de los empleados. En los 3 últimos años se han registrado 41 denuncias de sus extrabajadores. Esa empresa en su momento fue notificada de estar inmersa en la causal de disolución.
Recordamos, para mejor ilustración, que la nueva Ley de Comunicación consolida la libertad de expresión como un derecho del hombre y la mujer en su dimensión y no un privilegio de los medios comerciales. La prensa ‘independiente’ sabe que no va a desaparecer, pero sí su influencia nociva, porque ahora rige un instrumento jurídico que controla y regula el funcionamiento de los medios particulares y públicos en general.
Llegó el momento crucial de que los dueños de los medios y periodistas se encuadren en la ley como garantía de su responsabilidad social.