La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) alertó este 30 de enero que al menos seis personas murieron o desaparecieron cada día durante el año 2018 en sus intentos de cruzar el Mediterráneo. En total, unos 2.275 individuos perecieron al tratar de llegar a Europa por esa vía, detalló el informe. La ruta de Libia aparece como una de las más letales: uno de cada 14 migrantes perdió la vida, lo cual representó un significativo aumento con respecto a 2017. Asimismo, señaló la Acnur, las llegadas a las costas europeas disminuyeron respecto a 2018. El alto comisionado de la Acnur, Filippo Grandi, destacó que salvar vidas en el mar no es una opción, ni una cuestión de política, sino una obligación. 'Podemos poner fin a estas tragedias teniendo el coraje y la visión de mirar más allá del próximo barco y adoptar un enfoque a largo plazo basado en la cooperación regional, que coloca la vida y la dignidad humanas en su centro'. También se reportan numerosos incidentes en los que las personas quedaron varadas en el mar Mediterráneo, porque a los barcos donde iban se les negó el permiso de atracar. Esto provocó que muchos enfermos y heridos se mantuvieran en el mar durante días antes de que les permitiera desembarcar, advirtió la Acnur. Además, los botes de rescate y su tripulación se enfrentan ahora a crecientes restricciones en su trabajo de salvamento. Para este año, la Acnur pronostica que un número cada vez mayor de embarcaciones de migrantes y refugiados intentarán evadir a los guardacostas de Libia, Malta e Italia en su cruce por el Meditarráneo. (I)